Últimaente durante mis días libres sigo manteniendo mis horarios de currante nocturno. Aunque me quiera acostar a horas “normales” y dormir por la noche como todo el mundo, no puedo. Y eso es tela de frustrante.
El compi José Ramón me dio la pista sobré qué es lo que me estaba pasando, y atención, este trastorno tiene hasta nombre científico: TURNICIDAD

A partir de aquí he buscao un poco por internet y he encontrao un informe bastante interesante a la vez que triste. El inrme lo encontraréis AQUÍ
Este informe tiene partes interesantes como:

En el trabajador nocturno se produce una desincronización de su ritmo biológico circadiano natural. Esta desincronización se traduce por una mayor predisposición a la fatiga. Otra causa coadyuvante de fatiga es la distorsión cíclica del sueño que sufre el trabajador nocturno, ya que el sueño diurno no tiene las características reparadoras del sueño nocturno. Si a todo esto sumamos los efectos que la desincronización horaria tiene sobre el equilibrio de su vida social y familiar, podemos asegurar que los trastornos que sufre el trabajador de noche son la consecuencia del triple conflicto biológico, laboral y socio-familiar al que está sometido.

Este triple conflicto nos dará el perfil del trabajador a turnos, definido como un desincronizado periódico de su vida social y familiar, que padece una distorsión en la organización cíclica del sueño y que trabaja en horas situadas fuera de su óptimo fisiológico y de sus funciones psicomotrices.

Esta situación lo predispone a la fatiga y puede originarle cierto tipo de trastornos conocidos con el nombre del síndrome del trabajador nocturno.

O como esta:

Se ha comprobado que la turnicidad puede agravar los trastornos cardiovasculares y perturbar las funciones biológicas provocando una reducción de las defensas inmunitarias.

La patología del trabajador nocturno está ligada a la fatiga y sus manifestaciones más importantes las podemos clasificar en tres grupos sintomáticos:

Trastornos nerviosos relacionados con la fatiga.

Trastornos del sueño.

Trastornos gastrointestinales y pérdida de apetito.

Ya lo véis, esto de currar de noche no está pagao. Yo llevo 7 meses, y ya voy notando cómo se acentúan las consecuencias.

Saldremos de esta