Agosto 2006


Los idiomas son imprescindibles para un profesional de la hostelería…

¿Harto/a de esos michelines que tan normales son pero que tan poco van con los cánones de belleza de hoy en día?¿No te sientes a gusto con tu figura?

Yo he descubierto la solución:

GASTROENTERITIS AGUDA

Coñas aparte, esto es lo que me ha apartado de mi puesto de lechuza nocturna en los 2 últimos días. Ahora, pese a seguir un poco debilucho, estoy más o menos en condiciones de cumplir mi rol de recepcionista nocturno.
Pese a tener náuseas , vómitos y fiebre, estuve apurando hasta última hora para ver si me veía en condiciones de ir al trabajo. Me sentía mal más por el hecho de putear a mis compañeros que por el proceso viral en sí. Como suele pasar en estos casos, nuestro amigo Murphy se encargó de que las cosas no fueran tan fáciles, a saber: fin de semana y con compañeros de vacaciones.

Al final, con un poco de esfuerzo por parte de todos, todo se ha solucionado y he podido pasar un par de días recuperándome en casa mientras mi puesto estaba perfectamente cubierto.

En este caso estoy agradecido a mis compis por haber solucionado la papeleta sin problema, pero me fastidia que mi gastroeneteritis aguda tenga estos efectos secundarios en los demás.

Eso sí, me ha venido genial perder 2 kilillos en 2 días.

En la primera escena de Four Rooms, (pelicula de visionado obligatorio) el antiguo botones del Monsignor le hace entrega al nuevo, que ocupará su lugar, de la vieja gorra mugrienta que ha llevado durante cuarenta años.

Hoy hace una semana que abandoné el hotel que tantos y tan sabrosos cabreos me deparó. En el que tuve que ingeniármelas de tantas maneras para sobrevivir. Porque en cuanto el reloj marcaba las once de la noche, en aquella recepción la soporifera música de ascensor se trastocaba en el inquietante sonido de la jungla. Vampiros y hombres-lobo entraban y salían de la maldita puerta giratoria y solo eramos tres, ingenuos y desarmados, los que teníamos que hacer frente a la situación.

La última semana la pasé entre besos y abrazos de la gente que uno va a dejar de ver. Entre promesas que odio de volver a vernos que nunca se cumplen. Entre intercambio de direcciones de messenger y falsos “te voy a echar de menos” algunos, otros sé que son sinceros porque así me lo han demostrado. De todos modos, la comunidad hostelera en Barcelona es una gran familia que acaba reencontrandose, así que mejor salir siempre por la puerta grande, por si acaso.

La última noche con el que fué mi último compañero de turno pasó como una más, en buena compenetración y tranquila. Lo único que rompió esa monotonía fué la entrega por mi parte de algo que yo poseía y que le iba a ser muy util y que podríamos decir, se convirtió en un especial legado, del veterano que abandona a la sangre nueva que entra: pastillas monodosis de café, que tuve que ir requisando a hurtadillas porque el personal de cafetería las guarda bajo llave. Y seguir despierto es algo muy útil en horas de trabajo, sobre todo si trabajas de noche.

Vivir para ver.

…me he encontrado comentarios de algunos visitantes perdidos en post antiguos. Comentarios algunos desfasados temporalmente pues por el simple hecho que se presupone que una vez fuera de la pagina principal el post deja de tener “interés” de actualidad y la conversación queda “pausada”.
Pues bien, me he encontrado uno con un lenguaje obsceno e insultante, lo he borrado inmediatamente pues no voy a consentir en ningún momento insultos hacia ninguna persona, y mucho menos a una persona “oficial” del blog.
Por el bien de todos pido que se respete las opiniones vertidas en este blog, que no tiene otra finalidad que la de entretener a un grupo de vampiros en esas largas noches de trabajo, e invito a todos a que de vez en cuando echen un vistazo a los post anteriores y lean los comentarios perdidos.

Pd: que sí, que soy más bruto que un “arao”…

Salimos en The House of Blogs.
Me he encontrado con esto y como curiosidad lo pongo.

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